Berobreo: enigmática deidad galaica.
En la colina del Facho , existe un grano poblado del Bronce final, datado entre los siglos IX y VII la.C. En el lado contrario de la colina, aparece un gran castro de la Edad del Hierro, fundado en el siglo VI la.C., que fue abandonado poco antes o poco después de la conquista romana. Y en la croa, un santuario dedicado a un dios del panteón galaicorromano desconocido polos investigadores incluso los años 60: Bero Breo.
No hay interpretación posible para el dios Bero Breo que era venerado allí. Todo lo más que figura escrito en las aras es que es un "DiosLlar", es decir, un dios doméstico, local.
El santuario estuvo en activo entre los siglos II e IV d.C.
O Facho fue un gran centro de peregrinación en los siglos II y IV.
En ninguno otro yacimiento de la península se encontró tal número de aras
Aparecieron 161 aras. Algunas las recuperaron Enrique Massó en 1963 y Suárez Marino y su hijo José.
Están depositadas en el museo de Pontevedra y en el Quiñones de León, de Vigo.
El resto de las aras, 119, se descubrieron en las sucesivas campañas realizadas desde lo 2003, en las que participaron un equipo de arqueólogos gallegos y especialistas el Instituto Arqueológico Alemán, con José Suárez a la cabeza.
Los peregrinos subían al Facho y en la cima del monte, y «plantaban» sobre la tierra su ara o altar, una columna de una piedra labrada dedicado al dios Bero Breo, eran altares humildes, que en su mayor parte no superaban el metro de altura, -aunque algunas superan el 1,70-, con inscripciones parcas y concretas. Se le pedía salud.
La inscripción, en latín, es siempre la misma: «Deus lari Berobreo aram posuit prol salute».
Al final de la existencia del santuario, el lugar fue abandonado; las aras irán cayendo y acopiándose, la veces fragmentadas, para permanecer así incluso nuestros días.
Lol que no es leyenda es la herencia que Berobreo dejó a Sano Andrés. Incluso los años treinta del siglo pasado, O Hío era lugar de peregrinación al estilo de Santa Marta o A Pobra, con ataúdes y enfermos de todo tipo procedentes de distintos lugares del sur de Galicia.
El santuario del Facho fue abandonado sin violencia y nunca más se volvieron a realizar ritos en el lugar.
Todo indica que el culto a Berobreo, tras sufrir un proceso de cristianización, fue absorbido porr San Andrés |