La primera referencia de la existencia de esta
institución, se encuentra en 1543, en el listado de
vecinos que debían contribuir en este año al fisco,
donde figura un tal Juan González do Espital (Hospital)
que debía pagar dos reales.
Desde esa fecha, las noticias de esta institución son
siempre aisladas y con breves referencias a la actividad
del Hospital: así Juan Franco, vecino de Cangas deja por
vía testamentaria en 1562 un carro de leña de su dehesa
que ha de darse perpetuamente cada año en el hospital
para beneficio de los pobres.
Ha de tenerse en cuenta, que esta clase de hospitales, a
excepción de los que gozaban de algún prestigio como los
de Granada, Toledo o el mismo de Santiago de Compostela
que llegaron a tener médicos a su servicio, tenían una
función más de residencia o lugar de acogida de pobres
que de lo que hoy entendemos por establecimiento
asistencial para enfermos.
En 1598 el visitador arzobispal nos da una breve noticia
de que el Hospital tiene cuatro camas y carece de renta
alguna, noticia que viene a confirmar que su actividad
como institución benéfica quedaba muy limitada al
depender del dinero del Ayuntamiento y sobre todo de la
caridad popular. En 1649, en una nueva visita al
Hospital, se aclara que cuenta con una Capilla.
En el último tercio del siglo XVII, la falta de recursos
provocada por las crisis pesqueras y las guerras con
Portugal junto con la ausencia de limosnas provocaron la
desaparición paulatina del Hospital. Solo la Capilla
siguió recibiendo algunas misas que habían de oficiarse
en honor a la patrona.
Las instalaciones del nuevo Hospital se deben a la labor
del cura Gonzalo de Nogueira y Araujo, que vivió a
caballo entre los siglos XVII y XVIII. Edificó la nueva
capilla, que fue empezada en 1711 y acabada en 1715,
para que le sirviera de última morada dotándola con
propiedades y rentas suficientes para que estas se
fuesen incrementando, con el único objetivo de perpetuar
su memoria.
El conjunto del hospital,
formado además por varias casas terreñas, y un hórreo,
desaparece poco antes de iniciarse el siglo XIX, por
causa de deudas y retrasos en los pagos, solo la Capilla
de Nuestra Señora de la Concepción pervive hasta que es
vendida y desmantelada piedra a piedra en 1966.Es
reconstruida en los Jardines del Señal en el año 2002