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La Guerra "Irmandiña" en Cangas Gorriones contra Halcones ... ... En 1467, dio comienzo uno de los acontecimientos más significativos de la Historia de Galicia, al que Cangas, desde luego, no fue ajena. Luego, los abusos y desmanes de la nobleza gallega eran de tal magnitud que habían sumido la todo el Reino en la más completa anarquía. Sus fortalezas se convertíran en un nido de malhechores; los robos y crímenes de toda índole eran moneda común al largo y ancho del país, sustituyendo la orden y la justicia por la ley del más fuerte. Además, el afán desmedido de los señores feudales por engrandecerse y enriquecerse los llevó a usurpar señoríos eclesiásticos y a protagonizar continuos enfrentamientos entre sí. En Cangas, el oprobio señorial estaba representado por la fortaleza de Darbo (recreación arriba),, perteneciente desde 1184 al arzobispo de Santiago. Situada en la cumbre del que hoy se conoce como Monte Castelo, consistía básicamente en una cerca o muralla, reforzada con cuatro bastiones, y en su interior se ubicaban dos casas, protegidas a su vez por una empalizada de madera. Aunque constituía una construcción más bien endeble, su emplazamiento la convertía en un punto muy difícil de atacar. También nuestra villa tuvo su propia "hermandad" con su correspondiente "alcalde", Xoán de Fontefría. Y la saña de los sublevados cangueses recayó sobre lo cercano castillo, al cual acudieron para sitiarlo "todos la una", según decirlo de la época. No sabemos si fue tomado al asalto o si fue entregado pacíficamente lo pones su "meriño" Vasco Fernández. El que sí es seguro es que fue totalmente destruido, y casi con certeza "hasta no dejar piedra sobre piedra", tal y como los irmandiños acostumbraban a hacer. Y aún tendrían tiempo las milicias populares de Cangas para participar en el derrocamiento de otras fortalezas próximas, como la de Soutomaior.
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