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Ruta del Casco
Histórico |
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:: Zona Monumental,
:: Casa do Concello, Capilla del hospital, Plaza del Arco, ... |
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Transcurre por el casco histórico de Cangas. Salidas: De lunes a
viernes a las 11:00 desde la Oficina de Turismo de la Estación
Marítima. Gratuita. Información: 986 392 023 ó 986 392 630
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Visita
al "Cruceiro de Hio" |
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En La parroquia de Hío, al lado de la Iglesia de O Hio, se
encuentra uno de los
"cruceiros " mas importantes que se
conservan en Galicia.
Más
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Ruta de los Espacios
Naturales |
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Parque Nacional de las Islas Atlánticas ,
Robledas, Bosques, Playas,
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Transcurre a lo largo de todo el municipio,
haciéndose necesarias varias jornadas para
apreciarla en su totalidad.
Más datos... |
Ruta
del Casco Histórico
La villa de Cangas, y muy
particularmente su Zona Monumental, acoge un rico patrimonio
artístico cada vez más reconocido y valorado. En este antiguo burgo
de pescadores, la mano sabia del cantero y el buen hacer de sus
hombres y mujeres a lo largo de los siglos, acabaron legándonos la
preciosa arquitectura marinera, que hunde sus raíces en la tradición
medieval. Pero Cangas no es sólo Historia, sino también presente; un
presente de gran vitalidad, en el que nuestro casco urbano continúa
embelleciéndose con nuevos y magníficos edificios contemporáneos.
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Es por ello que comenzaremos
nuestro recorrido en la "Casa
do Concello", obra de vanguardia que lleva el sello de un
laureado arquitecto: Alberto Noguerol. Desde aquí nos dirigiremos
por los magníficos Xardíns do Señal, hasta el lugar donde está la "Capilla
del Hospital" emblemático monumento mandado construir por
el prior D. Gonzalo de Nogueira y Araujo en el 1711 y recientemente
reconstruida en el año 2002. Entraremos luego en la Alameda, con la
soberbia efigie de Don José Félix Soage Villarino que en 1914
esculpió el genial Francisco Asorey.
A la vista están algunas muestras de aquella
generosidad sin límites con que este gran hombre adornó el amor que
sentía por su villa natal: el palco de la música, el mercado, y
otras muchas por las que el pueblo le guarda un cariño imperecedero.
Casi inmediata se halla otra sublime talla conocida como "A volta do
Mar" (el regreso del mar) con la que el inolvidable Xoán Piñeiro
quiso rendir un sentido homenaje a todos los pescadores de Cangas.
Poco más allá podremos admirar el popular "Reloxo", todo un símbolo
de nuestra identidad, y que no es otra cosa que una estación
metereológica de elegante construcción, donada en 1907 por Don
Álvaro Guitián para servicio de navegantes.
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A partir de este momento,
comienza ya a asomar toda la riqueza arquitectónica de nuestro casco
antiguo. En la Plaza del Arco, antigua puerta de entrada a la villa,
encontraremos uno de esos recoletos rincones de encanto singular,
donde se dice que durante la Edad Media vivieron judíos. La calle
Antonio Garelly conserva una de las más primorosas "casas de patín",
que en Cangas es vivienda marinera por excelencia, y en la de Pablo
Iglesias nos pasmaremos ante los enormes portalones, en su día
utilizados para guardar embarcaciones de pesca.
Ascenderemos luego por la Rúa Real, salpicada de
viejas mansiones hidalgas que aún lucen con orgullo sus escudos de
armas, pero también de impresionante edificaciones de finales del
S.XIX y principios del XX, con sus graníticas fachadas labradas con
esmero, y blancas y alegres galerías. Veremos también la estatua
ecuestre de Santiago Apóstol, una de la imágenes más conocidas de
nuestro conjunto histórico. Así llegaremos a la principal joya
arquitectónica que atesora la villa, y máximo orgullo de los
cangueses: la Ex-Colegiata de Santiago. Su esplendorosa portada
renacentista, levantada en 1585, se cuenta entre las más bellas y
armoniosas de toda Galicia. Pero es preciso, además, visitar su
interior, sus majestuosas naves, sus retablos barrocos y sus
imágenes de altísimo valor artístico, elementos todos ante los que
nadie queda indiferente. Allí se conserva un venerado Cristo, acaso
milagroso, del que se dice que "no quiso arder", pues en 1617
sobrevivió al incendio del templo por parte de los turcos impíos.
Aunque quizá nada levante tanta admiración como otro Cristo, el del
Consuelo, expresión viva del sufrimiento en la Cruz que tan bien
supo plasmar el maestro Juan Pintos.
Desde
aquí, y a través de la Rúa do Hío, nos dirigimos
hacia el Eirado do Costal, corazón del barrio
que fue el núcleo primigenio de Cangas. Sus
tortuosas callejuelas esconden muchas y muy
hermosas casas de patín alternándose éstas con
otras modalidades de morada marinera, como la
"casa terrera", su precedente más antiguo, y la
"casa con sobrado" o entre medianeras. También
aquí sorprende al visitante un venerable hórreo,
que desde su extraña ubicación sobre un muro,
nos recuerda los duros tiempos en que sobrevivir
era todo un lujo. Un escudo erosionado, que
antaño acogió el emblema de la Inquisición,
llamará nuestra atención al subir por la Rúa de
Síngulis. Así accederemos a la plaza del mismo
nombre, presidida por un maravilloso cruceiro
barroco y enmarcada por un espléndido grupo de
casas de patín, caracterizando un espacio urbano
que nos traslada a otra época.
Y todavía podremos dirigir nuestros pasos hacia
el Outeiro, con sus ancestrales "casas do
pincho", bajar luego hasta Fonte Ferreira para
conocer el típico lavadero, y rematar la visita
en el barrio de O Señal, donde se mantiene la
tónica dominante de una arquitectura creada por
y para el mar, conformando así uno de los
conjuntos monumentales más admirables de toda la
costa gallega.
Ruta
de los Espacios Naturales
Podemos hablar de varios espacios
naturales
El
Carballal de Coiro, en la parroquia del mismo
nombre, representa una de las más importantes
masas de bosque autóctono de la costa sur de
Galicia. Para acceder a él, se puede hacer por
varios lugares. Por un lado, viniendo de Bueu
hacia Cangas por el interior, o sea, por la PO-315,
justo al llegar al llamado Alto de la Portela,
cogemos un desvío a la izquierda que va hacia la
ermita de San Cosme. Si continuamos por ahí, nos
iremos adentrando poco a poco en la fraga,
pasando por la cascada del río Bouzós, que nace
en la zona de Ermelo. Otra manera de llegar
bastante fácil es subir hasta la hermosa iglesia
de Coiro y coger el camino que continúa por la
parte trasera de la misma. Atravesamos una
corredoira en fuerte pendiente que confluye con
la pista principal que viene desde San Cosme.
Por ahí encontraremos varios cruces de caminos
que llevan al monte de la Pena, al de la
Paralaia o al de Ermelo.
La
zona de la playa de Barra y Cabo Home, que en un
futuro no muy lejano podría formar parte del
Parque Nacional Marítimo
Terrestre de las Islas Atlánticas, es
otro de los espacios naturales. Se trata de una
zona de costa, abierta al océano Atlántico, que
está protegida por las Illas Cíes y cuenta con
un importante complejo dunar. Para ir a esta
zona hay que coger la carretera C-550 que va
desde Cangas a Bueu y a unos 4 Km., tomar el
desvío hacia la parroquia de Hío, donde ya
veremos el indicador que lleva a Barra y a Cabo
Home. Las vistas de la
Costa da Vela,
con los acantilados, y las Islas Cíes, son de
incomparable belleza también la visita al
Cruceiro de Hío..
Visita
al "Cruceiro" de Hio
Al llegar a Bueu tomamos la PO-315 que nos
dirige a Cangas por la costa pasando por la
parroquia de Aldán que pertenece al Ayuntamiento
de Cangas. Después de pasar esta parroquia un
cruce a la derecha nos llevará a la iglesia de O
Hío y a su famoso cruceiro.
San Andrés de Hío es una iglesia muy interesante
por su antigüedad. La iglesia es un compendio de
muchos y variados estilos resultado de las
alteraciones y modificaciones que ha sufrido a
lo largo de su historia. Del Románico mantiene
la decoración de la fachada, los canecillos del
tejado y su planta de cruz latina. El interior
presenta bóvedas de arista góticas combinadas
con las barrocas de casetones –en el crucero y
capilla mayor- que nos recuerdan a San Martín
Pinario en Santiago de Compostela.
Su origen románico puede descubrirse todavía hoy
en su portada. Presenta una estructura
abocinada que se acentúa mediante dos
arquivoltas de medio punto de doble bocel
apoyadas en una imposta. Los capiteles son de
decoración vegetal excepto uno con talla de
lazos. Los fustes de las columnas son lisos, con
basas toscanas. La arquivolta exterior, que
cierra el conjunto, tiene forma de banda de
pequeños boceles con decoración de billetes en
arista.
El
tímpano centra todo nuestro interés teniendo en
cuenta el motivo representado: la X de Xristus.
A ambos lados de esta, figuras de niños
sosteniendo un libro o instrumentos.
Los motivos de los canecillos son idénticos a
los de Santa María de Cela.
La Iglesia de Hío es importantísima por su
famoso cruceiro, obra del maestro Cerviño. El
cruceiro, como señala Hipólito de San Bravo, es
un poema de teología escrito en piedra.
Es, quizá, el cruceiro más importante de los que
se conservan en Galicia. La originalidad y
grandeza de la obra es patente para el
visitante. De finales del siglo XIX (1872), la
escultura es marcadamente barroca por el aire
teatral que le imprime a sus conjuntos el autor.
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